miércoles, 5 de agosto de 2009

"Sala para Fumadores" Nicolás Valencia



Ayer llegaba a casa y me encotraba en el buzón, con este libro. Hacía ya unas semanas que lo había pedido por internet. Editado por Patrañas Ediciones, y al módico precio de 0€. Sí, 0€, una decisión de la familia. Ayer mismo me lo leí.

Prólogo de Andrés Mencía:
Poemario póstumo que escribió Nicolás Valencia hasta que se fue por propia voluntad y angustia el 16 de diciembre de 2008. Un día, después de seis años de escritura, se deshizo de casi todo. Se lo confesó a Andrés Mencía en una parada de autobús y Andrés, que lleva años rescatando olvidos a través de Patrañas Ediciones, no cejó en su empeño hasta que tuvo en su poder los originales, un puñado de poemas que Nicolás guardaba como una obra terminada.

Fue mucho después cuando accedió a publicarlos, con la colaboración de la familia del autor. ‘Sala para fumadores’ sigue fielmente el orden que él eligió. La primera parte, ‘De lo que ocurrió al principio’, escrita casi en su totalidad con 19 años, reúne poemas de exaltación, de aproximación a la vida. En la segunda, ‘Y lo que vino después’, Nicolás recoge encuentros y despedidas, a veces montado en cólera.

Hay una tercera, ‘Escritos sueltos’, que deja testimonio de sus angustias. A los largo del poemario, el autor muestra su inquietud por el lenguaje y acaba proclamando la vuelta al silencio.


Y aquí os dejo un texto de esta tercera y última parte que ha mi me ha gustado especialmente:

Frío

Frío son mis manos moradas hasta quedar muertas
- cuando se es hielo el frío deja de existir, no es. Frío
es la despedida, la cal, la distancia, la frustración, un
loco que se ahoga, algunos poetas, el no gozar de tus
besos, la venganza, la desilusión, la desonfianza, el
saber íntimo de que amo más que esos que siempre
hablan de amor. Frío es saber que en la vida no hay
normas sino miedos, que sólo tenemos dos verdade-
ros enemigos: la muerte y uno mismo, saber que a ti
no te quedan más que contados momentos de pleni-
tud, frío es crecer, la incomunicación, las primeras
reacciones de esa persona de la que intentas recuperar
su cariño, frío es el fracaso aunque hay fracasos que
brillan muchísimo más que el éxito, perder el autocon-
trol, un latigazo, una de esas miradas que significan
adiós, las miradas de asco de los que están "in", el
silencio, el caminar sin camino, la piel de la serpiente,
el futuro, trazos del pasado, abril, la piedra, el metal, la
espera-de lo que sea, frío son los significados ence-
rrados en palabras, los intelectuales, la inacción, en
cierta forma la serenidad, lo absurdo, la estupidez, frío
es la recogida de basuras, la pulcritud, la perfección, la
locura hasta que se convierte en cotidianidad, el barro,
las grandes frases, los lemas, el trabajo cuando no te
gusta, el misterio cuando deja de serlo, el cuero, la
rabia, el odio, estar seco, en blanco, la superposición
de valores hasta que te haces con el banco, una pareja
que ya no se ama, la melancolía, la guerra, la culata de
una pistola, la realidades que no conoces hasta que te
involucras en ellas, los prejuicios, lo limitado de nues-
tras vidas, un folio en blanco, la tristeza, la angustia, el
reloj, las prisas, lo neurótico, saber que tienes que
dejar que te utilicen hasta que tengas la excusa para
que dejen de hacerlo, el castigo, la vejez, el sonido de
un lápiz consumiéndose en un dibujo, un álbum de
fotos sin fotos, el mar Cantábrico, los jóvenes enlata-
dos en bares de plástico creyendo ser felices y plenos,
la huida, el engaño, lo zafio, lo brusco, la indiscreción,
un bollo de ayer, una ciudad sin duende, un cuerpo
muerto, el agua de la sierra, la imposibilidad-de lo
que sea, la luna, la superficialidad, Nietzsche-apa-
rentemente, el no dejar crecer, pisar, el no saber cómo
ayudar a un amigo ahogado en conflictos que no es
capaz de superar, de elaborar, los estereotipos, los
finales, el que se acabe la música.

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