jueves, 6 de agosto de 2009

Pasolini



A algunos radicales


El espíritu, la dignidad mundana,
el arribismo inteligente, la elegancia,
el traje a la inglesa y el chiste francés,
el juicio tanto más duro cuanto más liberal,
la sustitución de la razón por la piedad,
la vida como apuesta para perder como señores,
os han impedido saber quiénes sois:
conciencias siervas de la norma y del capital.

    miércoles, 5 de agosto de 2009

    Anne Sexton



    EL ASESINO


    La muerte correcta está escrita.
    Colmaré la necesidad.
    Mi arco está tenso.
    Mi arco está listo.
    Soy la bala y el garfio.
    Estoy amartillada y dispuesta.
    En mi alza lo tallo
    como un escultor. Moldeo
    su última mirada hacia todos.
    Cambio sus ojos y su cráneo
    constantemente de posición.
    Conozco su sexo de macho
    y lo recorro con mi dedo índice.
    Su boca y su ano son uno.
    Estoy en el centro de la emoción.

    Un tren subterráneo
    viaja a través de mi ballesta.
    Tengo un cerrojo de sangre
    y lo he hecho mío.
    Con este hombre tengo en mis manos
    su destino y con este revólver
    tengo en mis manos el periódico y
    con mi ardor tomaré posesión de él.
    Se inclinará ante mí
    y sus venas saldrán en desorden
    igual que niños... Dame
    su bandera y sus ojos.
    Dame su duro caparazón y su labio.
    Él es mi mal y mi manzana y
    lo acompañaré a casa.

    "Sala para Fumadores" Nicolás Valencia



    Ayer llegaba a casa y me encotraba en el buzón, con este libro. Hacía ya unas semanas que lo había pedido por internet. Editado por Patrañas Ediciones, y al módico precio de 0€. Sí, 0€, una decisión de la familia. Ayer mismo me lo leí.

    Prólogo de Andrés Mencía:
    Poemario póstumo que escribió Nicolás Valencia hasta que se fue por propia voluntad y angustia el 16 de diciembre de 2008. Un día, después de seis años de escritura, se deshizo de casi todo. Se lo confesó a Andrés Mencía en una parada de autobús y Andrés, que lleva años rescatando olvidos a través de Patrañas Ediciones, no cejó en su empeño hasta que tuvo en su poder los originales, un puñado de poemas que Nicolás guardaba como una obra terminada.

    Fue mucho después cuando accedió a publicarlos, con la colaboración de la familia del autor. ‘Sala para fumadores’ sigue fielmente el orden que él eligió. La primera parte, ‘De lo que ocurrió al principio’, escrita casi en su totalidad con 19 años, reúne poemas de exaltación, de aproximación a la vida. En la segunda, ‘Y lo que vino después’, Nicolás recoge encuentros y despedidas, a veces montado en cólera.

    Hay una tercera, ‘Escritos sueltos’, que deja testimonio de sus angustias. A los largo del poemario, el autor muestra su inquietud por el lenguaje y acaba proclamando la vuelta al silencio.


    Y aquí os dejo un texto de esta tercera y última parte que ha mi me ha gustado especialmente:

    Frío

    Frío son mis manos moradas hasta quedar muertas
    - cuando se es hielo el frío deja de existir, no es. Frío
    es la despedida, la cal, la distancia, la frustración, un
    loco que se ahoga, algunos poetas, el no gozar de tus
    besos, la venganza, la desilusión, la desonfianza, el
    saber íntimo de que amo más que esos que siempre
    hablan de amor. Frío es saber que en la vida no hay
    normas sino miedos, que sólo tenemos dos verdade-
    ros enemigos: la muerte y uno mismo, saber que a ti
    no te quedan más que contados momentos de pleni-
    tud, frío es crecer, la incomunicación, las primeras
    reacciones de esa persona de la que intentas recuperar
    su cariño, frío es el fracaso aunque hay fracasos que
    brillan muchísimo más que el éxito, perder el autocon-
    trol, un latigazo, una de esas miradas que significan
    adiós, las miradas de asco de los que están "in", el
    silencio, el caminar sin camino, la piel de la serpiente,
    el futuro, trazos del pasado, abril, la piedra, el metal, la
    espera-de lo que sea, frío son los significados ence-
    rrados en palabras, los intelectuales, la inacción, en
    cierta forma la serenidad, lo absurdo, la estupidez, frío
    es la recogida de basuras, la pulcritud, la perfección, la
    locura hasta que se convierte en cotidianidad, el barro,
    las grandes frases, los lemas, el trabajo cuando no te
    gusta, el misterio cuando deja de serlo, el cuero, la
    rabia, el odio, estar seco, en blanco, la superposición
    de valores hasta que te haces con el banco, una pareja
    que ya no se ama, la melancolía, la guerra, la culata de
    una pistola, la realidades que no conoces hasta que te
    involucras en ellas, los prejuicios, lo limitado de nues-
    tras vidas, un folio en blanco, la tristeza, la angustia, el
    reloj, las prisas, lo neurótico, saber que tienes que
    dejar que te utilicen hasta que tengas la excusa para
    que dejen de hacerlo, el castigo, la vejez, el sonido de
    un lápiz consumiéndose en un dibujo, un álbum de
    fotos sin fotos, el mar Cantábrico, los jóvenes enlata-
    dos en bares de plástico creyendo ser felices y plenos,
    la huida, el engaño, lo zafio, lo brusco, la indiscreción,
    un bollo de ayer, una ciudad sin duende, un cuerpo
    muerto, el agua de la sierra, la imposibilidad-de lo
    que sea, la luna, la superficialidad, Nietzsche-apa-
    rentemente, el no dejar crecer, pisar, el no saber cómo
    ayudar a un amigo ahogado en conflictos que no es
    capaz de superar, de elaborar, los estereotipos, los
    finales, el que se acabe la música.